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La Maldición de Gutiérrez

CAPITULO 1

Cierto día una parapsicóloga  llamada Diana, proveniente de Cuba se instaló en Gutiérrez para estudiar “La maldición” que asolaba ese pequeño barrio. La maldición consistía en una casa maligna, la mansión llamada: “Espantos Perdidos”.

En esa horripilante casa habitaron más de tres familias en un año, y todas duraron una semana y luego nadie supo más nada de ellos.

Una noche ella decidió inspeccionar la casa para revisar qué era exactamente lo que sucedía; al  entrar vio que estaba todo en perfecto orden solamente lo que hacia horripilante a esta casa era el polvo y las gigantescas telarañas . Y lo peor..... eran esas dos estatuas que no supo comprender qué significaban solo que estaban en la entrada de las escaleras y  en la puerta del sótano. En ese momento afirmó que  esa mansión  verdaderamente  ocultaba algo horripilante. Y decidió volver de día cuando la casa no fuera tan tenebrosa.

Toda la noche pensó en esa casa y sacó una conclusión: Habitarla durante un mes. Todos los curiosos vecinos le recomendaron no volver a la casa pero ella una y mil veces le explicó que ese era su trabajo.

Al otro día fue a hacer los trámites para ser la nueva inquilina de la mansión: “Espantos perdidos”. Todos pusieron cara de preocupados por lo que le podía llegar a pasar. Le comentó sobre la puerta del sótano que jamás fue abierta. Pero una señora encargada de la limpieza del lugar la llamó a solas y le comentó sobre la maldición pero Diana le dijo que ya lo sabía y esta señora le contó que fue sirvienta de una de las familias que habitaron el lugar y sucedían muchas cosas más de lo que ella se imaginaba.

Con esta información Diana decidió comenzar por la puerta y se dirigió a la casa pero al entrar vio algo muy raro, se dio cuenta que las estatuas de la escalera no se encontraban en el mismo lugar, sino en la puerta del sótano y lo más raro fue subir las escaleras y ver todo dado vuelta, entonces decidió...

 CAPÍTULO 2

 ...Entrar al sótano. De repente se oyó un misterioso ruido en el jardín de la casa, se asomó por la ventana y solo había un árbol seco con misteriosas escrituras en él.

Bajó a prepararse la cena, luego de cenar siguió inspeccionando.

Al encontrar una estatua mediana de color gris y ojos negros, la cubrió con una manta y se fue a dormir. A media noche se despertó sobresaltada por los vientos que anunciaban un día de lluvia.

Al otro día se acordó de la estatua que había cubierto, cuando levantó la manta la sintió misteriosamente húmeda, debajo de la manta había una madera con una frase “ACNOP TUNG” que en latín significaba “EN LA OSCURIDAD”. Luego sorprendida pensó que era una mala jugada de los vecinos, pero en aquel lugar no había muchas casas, y la mas cerca estaba a 100 metros.

Se acercaba la noche y el sol descendía lentamente, pensó en ir a ver el árbol pero de repente sintió que iba a desmayar, su cuerpo estaba en éxtasis, una tiniebla cubrió la habitación, algo satánico iba a suceder. Su cuerpo en el aire empezó palidecer y luego se desplomó como piedra sobre el piso helado.

Al cabo de media hora se despertó y vio que todo lo que la rodeaba era negro, se miró al espejo y se sintió diferente, vio sus manos bañadas en sangre, y al darlas vuelta  algo le había atravesado las muñecas. Se miró al espejo nuevamente y sus ojos estaban llorosos, luego volvió a mirarse las manos y no tenía nada fuera de lo normal. Era acaso una ilusión óptica?.

Se quedó inmóvil, quieta, su mente estaba en blanco. Sorpresivamente la puerta se cerró, en el espejo se mostraron unos ojos rojos, pero esta vez una voz le dijo:  " QUIERO ESTAR SOLA!! , FUERA!!. Diana no aguantó el espanto y se volvió a desmayar...

La aurora se asomaba y ella no había despertado, cuando el sol se mostró a lo alto. Por un orificio que se veía en el techo se alcanzaba a colar un rayo de sol. Entonces ella reaccionó  porque este rayo de luz entibiaba su rostro, luego se levantó asustada por lo ocurrido en la noche anterior. Su primera reacción fue correr hacia la puerta de calle, pero se dijo: -“ESTE ES MI TRABAJO, NADA NI NADIE ME TIENE QUE ASUSTAR-”.

 CAPITULO 3:

     Diana estaba tratando de aclarar sus pensamientos. Se preguntaba ¿Por qué la gente que habitó la casa antes que ella desaparecía? Y ¿Por qué los habitantes de “Gutiérrez” se preocupaban de tener sahumerios todo el tiempo?. Estaba tratando de establecer una especie de cronología para saber cuanto tiempo vivía la gente en la mansión antes de desaparecer. Mientras investigaba el sótano más a fondo,  descubrió que la estatua escondía una especie de  compartimento secreto.             Encontró un pedazo de papel que decía “La revelación llegará el día señalado”. Diana en ese momento recordó un calendario que databa de hacía cinco años atrás. Solo tenía dos meses: septiembre y octubre. Tratando de encontrar algo, notó que el día 8 de septiembre faltaba en el calendario y recordó que debajo del 8 de septiembre estaba el 13 de octubre,  recordó que ese día era 12 de octubre. Ella pensó que iba a ser testigo de algo inolvidable.

   Ya iban a ser más de las dos de la madrugada y el sueño estaba por vencerla. Pensó que sería mejor observar qué pasaría luego de descansar un poco. Había pasado más de una hora cuando se despertó, observó por la ventana de su cuarto que las rosas empezaban a florecer. Por un presentimiento decidió que no debía acercarse cuando distinguió la figura de una niña que no podía tener más de 9 años. Esa pequeña la estaba señalando y le dijo:

-“Son hermosas las rosas del jardín, como también son hermosas las hadas de azúcar. Mira, viento, esta joven jugará en las noches con nosotros, y  me enseñará a tejer edredones con el cielo, y a fabricar collares con las estrellas. Me contará las historias más bonitas del mundo, como aquellas que me contaba mi madre... Al fin tendremos compañía después de tanto tiempo... Los duendes del aire están tristes si no tienen con quien jugar. Pero de seguro mi madre la mandó para que no me sienta sola”.

    Diana se maravilló con lo que la niña decía, y cuando quiso tocarla se esfumó rápidamente. Al darse vuelta, descubrió que la nena estaba detrás de él. Antes de desmayarse, alcanzó a ver pequeñas figuras traslúcidas que danzaban sobre su cabeza...       

 CAPÍTULO 4

               Al volver en sí, vio a esas lúgubres estatuas rodearla, sus ojos habían enrojecido como si hubieran tomado vida. Ella no sabía cómo reaccionar. Lo único que se le ocurrió hacer fue hablarles. Les dijo: - ¿Qué es lo que quieren? ¿Por qué asustan a la gente? ¿Quién es esa niña?

              Ante estos cuestionamientos las estatuas comenzaron a caer sobre ella. Como pudo se corrió del lugar y logró escapar saltando por la ventana al jardín.

              Por otro lado, al haber pasado muchas horas sin tener noticias de Diana, los escasos vecinos del lugar acudieron preocupados a la mansión. Grande fue su sorpresa al encontrar a la parapsicóloga tirada en el medio del jardín, totalmente inconsciente.

              Los vecinos la reanimaron. Diana contó vívidamente lo sucedido. Ellos la miraron y se miraron. Sin contestarle siquiera, la tomaron y la subieron a un auto.

- ¿A dónde vamos? , preguntó Diana. – No se preocupe señorita, va a estar bien... Las palabras de sus vecinos la tranquilizaron, más después de todo lo que había vivido. Consiguió dormir más tranquila mientras viajaba. Pero al despertar, se dio cuenta que estaba... en un manicomio!...Las últimas palabras que se le escucharon gritar a lo lejos fueron : ¡¡¡“ACNOP TUNG”!!!  ¡¡¡ACNOP TUNG!!!

              La mansión estaba otra vez sola, como al principio. Por decisión de la comunidad comenzó a ser demolida. Pero cosas extrañas siguieron pasando. Los obreros morían por causas indeterminadas, poco a poco. Finalmente la casa solo quedó en ruinas.

              Años después una científica se acercó al lugar para obtener restos de esta misteriosa casa. Pero,  esta vez..................  sucedería lo mismo que antes?

Fin


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